30 de mayo de 2025

En tiempos de renovaciones y cambios en las Juntas Directivas de los Grupos de Estudios, el Grupo de Infecciones en el Paciente Crítico (GEIPC) de la SEIMC se consolida como un grupo muy cohesionado, innovador y altamente emprendedor. Las líneas futuras de actuación son continuistas con la gran labor de nuestros antecesores en la Junta Directiva. Desde aquí, nuestra gratitud por tanta dedicación, entusiasmo y aportaciones considerando que la gran fortaleza del grupo radica en que se ha fraguado su naturaleza transversal, inclusiva e interdisciplinar.
La Reunión científica del GEIPC afronta anualmente en continua actualización, un amplio abanico de enfermedades infecciosas en sus formas clínicas más graves, abordando desde diferentes perspectivas un planteamiento multidisciplinar. Sin embargo, independientemente de este evento, se ha institucionalizado desde GEIPC dedicar anualmente una jornada monográfica sobre la Neumonía coincidiendo con la efeméride del día mundial contra la misma.
Este tropismo del Grupo de Estudio por esta patología no responde a criterios caprichosos, pues el origen respiratorio sigue siendo actualmente el principal foco de infecciones graves en los enfermos ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y, concretamente, la Neumonía grave adquirida en la comunidad continúa asociándose a una alta morbimortalidad a pesar de los avances en investigación y las guías de recomendaciones de manejo surgidas de diferentes Sociedades Científicas.
Sin ir más lejos, nuestro Grupo de Estudio publica anualmente las conclusiones y puntos clave de este encuentro anual y hemos documentado, recientemente, recomendaciones sobre su manejo en aras de ofrecer la mejor calidad asistencial a los pacientes críticos (1,2). El enfoque multidisciplinar de este grupo enriquece aquellos debates donde las evidencias científicas se antojan insuficientes, en la complejidad de la toma de decisiones en el enfermo crítico. Un ejemplo evidente es el uso de terapias coadyuvantes al tratamiento antibiótico como viene a ser el tratamiento con corticoides. En los últimos encuentros del GEIPC hemos consultado sobre el uso de corticoides en la neumonía, observando disparidad de pautas de actuación que reflejan la transversalidad de los miembros de este grupo ofreciendo una rica discusión que no ha acabado y que ofrecerá deliberaciones enriquecedoras en las próximas actividades programadas.
El tratamiento con corticoides lleva siendo desde hace años objeto de debate en la comunidad científica. Los resultados de ensayos clínicos aleatorizados son variables sobre su beneficio, sobre todo cuando estos se miden en términos de mortalidad. También se han descrito beneficios en otros objetivos tales como evitar ingresos en UCI, o disminución del fracaso de tratamiento. Parece importante considerar que la variabilidad sobre los beneficios del tratamiento con corticoides descrita en la literatura tiene que ver con la gravedad de la neumonía, las comorbilidades del paciente, la intensidad de la respuesta inflamatoria, e incluso con su etiología. Esto conduce a recomendar, de forma prudente, una medicina personalizada que contemple además de estos factores, el momento de administración del tratamiento, el tipo y la dosis de corticoides.
En pacientes ingresados en planta de hospitalización se han mostrado resultados positivos en evitar ingresos en UCI y en reducción de la estancia, pero sin beneficios en mortalidad. Los estudios que ajustan en función de la gravedad medida por el Pneumonia Severity Score Index (PSI) tampoco han mostrado tener impacto en términos de supervivencia. El balance entre los potenciales beneficios de este tratamiento y los riesgos asociados a su administración merecen ser evaluados de forma cuidadosa ya que algunos autores han documentado mayores complicaciones derivadas del aumento de la glucemia, pueden favorecer las complicaciones hemorrágicas, el aumento de complicaciones infecciosas y los reingresos.
Metaanálisis centrados únicamente en ensayos clínicos sobre neumonía grave (3), apuntan al efecto beneficioso de los corticoesteroides; sin embargo, genera dudas ya que los criterios de gravedad no fueron uniformes y la evidencia combinada sigue siendo inconclusa. Cuando analizamos los ensayos clínicos más recientemente publicados observamos que el realizado por Dequin et al. (4) en 31 UCI francesas, mostró beneficio en términos de mortalidad el uso de hidrocortisona frente a placebo; no obstante, hubo un número significativo de pacientes excluidos, y en la población reclutada un porcentaje muy bajo estaba recibiendo soporte vasoactivo, sugiriendo un perfil de paciente más cercano al de un paciente ingresado en una sala de hospitalización que al de un paciente crítico. En el ensayo Escape de Meduri et al. (5) se incluyeron 584 pacientes hospitalizados en UCIs de 42 centros en el que no se demostraron beneficios en la mortalidad con el uso de diferentes dosis de metilprednisolona. También hay que tener presente la etiología, desconocida en muchos casos en las etapas iniciales a la espera de los resultados microbiológicos, con notables diferencias en las recomendaciones en las neumonías de origen vírico; se desaconsejan en el tratamiento de las causadas por Influenza mientras que forman parte de la indicación en la neumonía por SARS-CoV2. Aunque hay autores que han demostrado que sólo resultan beneficiosos en determinados fenotipos, la posibilidad de coinfección bacteriana en periodos epidémicos dificulta a priori sin conocer la microbiología esta indicación, sin que haya además ni estén previstos estudios en estos escenarios. Respecto a las dosis existe una gran variabilidad como observamos en las pautas utilizadas en los últimos ensayos clínicos publicados y así, el estudio Recovery para SARS-CoV2 recomendó una dosis de 6 mg cada 24 horas durante 10 días, pero en la neumonía bacteriana se ha usado metilprednisolona 40 mg en bolo IV seguido de 40 mg/día durante 7 días, y posterior reducción de la dosis durante 20 días en el ensayo de Meduri (5) o hidrocortisona 200 mg IV al día durante 4-8 días en el de Dequin (4).
En referencia a la duración del tratamiento con corticoides es importante no prolongarlos innecesariamente para minimizar posibles efectos secundarios.
Este mes “Intensive Care” ha publicado los resultados del estudio REMAPCAP (6). Se trata de un ensayo clínico con un diseño original al ser adaptativo, aleatorizado y controlado, basado en una plataforma que evalúa múltiples intervenciones. En esta ocasión, pretendía responder a la pregunta sobre si los corticoides reducían la mortalidad a los 90 días en enfermos con neumonía comunitaria grave. Una mortalidad observada al día 90 en el grupo hidrocortisona del 15% (78 de 521) frente al 9,8% (12 de 122) en el grupo control fueron los datos obtenidos hasta diciembre de 2023, fecha en que la plataforma dejó de asignar aleatoriamente pacientes a una de las estrategias con corticoides por recomendación del Comité de Seguridad y Monitorización de Datos (DSMB), después de que este grupo activara una regla preestablecida de detención por futilidad en comparación con el grupo control.
Estos resultados, dispares a los del reciente metaanálisis (7) publicado en la misma revista este mismo mes nos conducen a un debate que se vislumbra duradero y a una controversia recurrente, y sobre todo de sumo interés en el seno de las próximas reuniones del GEIPC-Seimc.
Por último, si deseáis saber más o conocer mejor a nuestro Grupo, sus principales objetivos, nuestra personalidad, forma de trabajar, esencias idiosincrásicas, sueños perseguidos y hoja de ruta, todo ello viene plasmado en el siguiente documento gráfico audiovisual, y simplemente nos enlazáis aquí, ¡Os esperamos! (https://youtu.be/Th9P0kmtyTA)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Rodriguez-Leal CM, González-Corralejo C, Candel FJ, Salavert M; Study Group of Infections in Critically Ill Patients – GEIPC-SEIMC. Towards a holistic approach to pulmonary infections. Insights from the Sixth Annual Meeting of Spanish Experts 2024. Rev Esp Quimioter. 2025 Mar 27;38(3):017.2025.
- Candel FJ, Salavert M, Basaras M, Borges M, Cantón R, Cercenado E, Cilloniz C, Estella Á, García-Lechuz JM, Garnacho Montero J, Gordo F, Julián-Jiménez A, Martín-Sánchez FJ, Maseda E, Matesanz M, Menéndez R, Mirón-Rubio M, Ortiz de Lejarazu R, Polverino E, Retamar-Gentil P, Ruiz-Iturriaga LA, Sancho S, Serrano L. Ten Issues for Updating in Community-Acquired Pneumonia: An Expert Review. J Clin Med. 2023 Oct 30;12(21):6864. doi: 10.3390/jcm12216864.
- Wu JY, Tsai YW, Hsu WH, Liu TH, Huang PY, Chuang MH, Liu MY, Lai CC. Efficacy and safety of adjunctive corticosteroids in the treatment of severe community-acquired pneumonia: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Crit Care. 2023;27:274.
- Dequin PF, Meziani F, Quenot JP, Kamel T, Ricard JD, Badie J, Reignier J, Heming N, Plantefève G, Souweine B, et al. Hydrocortisone in Severe Community-Acquired Pneumonia. N Engl J Med. 2023;388:1931–1941.
- Meduri GU, Shih MC, Bridges L, Martin TJ, El-Solh A, Seam N, Davis-Karim A, Umberger R, Anzueto A, Sriram P, Lan C, Restrepo MI, Guardiola JJ, Buck T, Johnson DP, Suffredini A, Bell WA, Lin J, Zhao L, Uyeda L, Nielsen L, Huang GD; ESCAPe Study Group. Low-dose methylprednisolone treatment in critically ill patients with severe community-acquired pneumonia. Intensive Care Med. 2022 Aug;48(8):1009–1023. doi: 10.1007/s00134-022-06684-3.
- REMAP-CAP Investigators; Angus DC. Effect of hydrocortisone on mortality in patients with severe community-acquired pneumonia: The REMAP-CAP Corticosteroid Domain Randomized Clinical Trial. Intensive Care Med. 2025 Apr;51(4):665–680. doi: 10.1007/s00134-025-07861-w.
- Pitre T, Pauley E, Chaudhuri D, Saha R, Rudd KE, Villar J, et al. Corticosteroids for adult patients hospitalised with non-viral community-acquired pneumonia: a systematic review and meta-analysis. Intensive Care Med. 2025 May 5. doi: 10.1007/s00134-025-07912-2.
Ángel Estella y Junta Directiva del GEIPC (Montserrat Rodríguez, Susana Sancho, F. Javier Candel y Miguel Salavert).